Estrellas Poker Tour, Día 2: La cara B

Es complicado describir y asimilar lo que me ocurrió ayer en el segundo día de juego del Estrellas Poker Tour de Alicante. Creo que se puede resumir con una sóla palabra: opuesto.

Porque fue lo opuesto a lo que ocurrió el jueves y porque hice lo opuesto a lo que pretendía hacer en un principio. Por la mañana, cuando me informé de quiénes serían mis rivales y las fichas que tenían, sólo me preocupaba mi inmediato perseguidor en cuanto a número de puntos. Me planteé no jugar con él más botes de los estrictamente necesarios y al final hice todo lo contrario. Lo único que puedo alegar en mi defensa es que no ligué absolutamente nada en los 8 niveles que jugué hasta que me eliminaron. Sólo vi dos veces AKoff y una de ellas me la ganó un shortstack con AQ ligando su Q.

El resto de manos que perdí fueron única y exclusivamente responsabilidad mía y es que, si el jueves lo tenía todo controlado, jugando cómodo, leyendo a mis rivales y tomando las decisiones adecuadas, ayer fue todo lo contrario. Vamos, que no di pie con bola. Para no ensañarme conmigo mismo, comentaré sólo una de las manos que perdí ayer.

La jugué precisamente contra el jugador que más fichas tenía después de mi y quien, además, había incrementado su stack, por lo que era aún más peligroso. Para poneros en antecedentes, os diré que se trataba de un jugador de los que yo llamo “castizos”, de esos a los que les gusta echarle “valor” a cada mano y que no piensan en números sino en debilidades mentales de sus rivales. Ya habíamos jugado varios botes hasta el momento y en todos ellos me había demostrado que era capaz de llevar la agresividad hasta la última instancia, y a cada resubida mía se plantaba metiéndome la caja o haciendo resubidas enormes que nos comprometían a ambos con el bote. Por eso decidí empezar a jugarle diferente, intentando controlar los botes y jugándole pasivo. Por dos veces fue capaz de apostarme en todas las calles, incluidas grandes  apuestas en el river, de absoluto farol.

En la mano en cuestión, él subió preflop y yo le pagué con KJ en posición. Los dos teníamos stacks parecidos, de 170.000 y 150.000 puntos respectivamente. El flop vino x J x rainbow. Tenía claro que iba a jugarle pasivo si me apostaba. No me equivoqué y me metió una c-bet de medio bote. Yo le pagué. El turn fue una blanca, él metió el second barrel y yo volví a pagarle. Entonces vino el river, una Q, y él hizo una apuesta desproporcionada, de unos 30.000, cuando en el bote había unos 20.000. Por un momento pensé que esta vez me tenía batido pero decidí aferrarme a mi plan de atraparle en una de sus jugarretas. Descarté resubirle, por ninguna cantidad, por si estaba en lo cierto y me limité a pagarle esperando pillarle en un nuevo farol. El tipo enseñó QJ y yo me tiré boca abajo resoplando.

Ese bote me dejó bastante tocado psicológicamente y tuve que levantarme unos minutos para reordenar mis pensamientos y evitar entrar en tilt. Después de eso logré serenarme y volver al juego. A partir de ahí, el único bote importante que gané fue contra un shortstack al que le saqué algo menos de 40.000 puntos y con eso y lo que me quedaba del jueves, pude vivir de las rentas hasta entrar en premios y quedar eliminado en la posición 28.

La última mano que jugué también es discutible y le he dado vueltas desde ayer pero, creo que, dadas las circunstancias, volvería a jugarla de la misma manera.

Después de cambiar de mesa, el cutoff de la mano en cuestión, que también se había estado mostrando muy agresivo, hizo una subida estándar a 11.500 puntos (ciegas 2.500-5.000-500). Sabía que, con casi toda probabilidad, estaba robando, así que decidí rerobar. Al considerar la subida, pensé que si le metía una resubida normal, de unos 30.000 puntos, ya me iba a quedar bastante comprometido (me quedaban 100.000 por detrás) y si me resubían iba a tener que pagar con mi basura de mano, 9-7off, así que decidí meter mi resto directamente. Sabía que así sólo podrían pagarme con una premium… y eso fue lo que pasó. La BB, tras pensar un rato, acabó pagando con AKs. Aún me quedaba un 35% de posibilidades de ganar la mano pero… esta vez no cayeron las mías.

Un 28º puesto que sabe a muy poco después del inicio de torneo que tuve…

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